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AVISO... Periodo vacacional del 22 de diciembre al 3 de enero reanudamos clases lunes 5 de enero - Domingo 4 en Guadalajara: Yoga sin Pretextos con Chantal
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Kasyapasana – postura dedicada al sabio Kasyapa, hijo del sabio Marichi, un hijo de Brama. Esta postura fortalece manos y hombros y alivia el dolor y la rigidez de la región sacra de la columna vertebral. Es una desafiante postura de equilibrio y debe ser evitada por las mujeres que están menstruando o embarazadas.

Preparación

Esta postura requiere considerable flexibilidad en los hombros, caderas, rodillas y tobillos, así que antes de comenzar su práctica se debe trabajar regularmente con Janu Sirsasana, Arda Baddha Padma Paschimottanasana y Vasistasana. Todas estas posturas se encuentran en “la posturas del mes” previas. Es una buena idea secuenciar todas estas posturas como preparación para la más difícil Kasyapasana.

Entrando en la Postura

Desde Adho Mukha Svanasana gira todo el cuerpo de lado hacia la derecha y equilíbrate sobre la mano y el pie derechos. Coloca el pie izquierdo sobre el derecho y coloca la palma izquierda sobre la cadera izquierda. Ahora estás en Vasistasana I. Ahora flexiona ligeramente la rodilla derecha y baja la cadera derecha al piso. Dobla la rodilla izquierda y levanta el pie izquierdo bien alto en la ingle derecha. Puedes usar tu mano izquierda para ayudarte a hacer esto. Extiende muy bien el pie (flexión plantar) y lleva el borde del dedo chiquito del pie izquierdo al pliegue de la cadera derecha. Manteniendo ahí el pie, rodea la espalda con tu brazo izquierdo y agarra los dedos del pie. Necesitas rotar intensamente hacia atrás el hombro izquierdo para poder alcanzar el pie. Toma el pie con la mano en posición prona, de modo que la palma esté orientada hacia el pie. Si no alcanzas, usa un cinturón para sostener el pie.

Con una exhalación presiona el pie derecho y la mano derecha con firmeza en el piso y levanta las caderas. Alarga ambos, la pierna y el brazo derechos. Presiona hacia atrás con tu muslo derecho mientras mueves el cóccix hacia el pubis. Extiende la rodilla izquierda hacia el pie derecho de manera que los muslos estén lo más paralelos posible. Cuida de mantener la cabeza en línea con la columna vertebral y presiona el omóplato derecho firmemente en la espalda. El brazo derecho extendido y el pecho deben estar ambos en un solo plano, de manera que la parte alta del pecho no esté colapsado hacia el frente ni demasiado rotado hacia atrás. Equilíbrate en la postura unos 30 segundos respirando profundamente.

Saliendo de la Postura

Exhala, suelta el pie izquierdo, colócalo de nuevo sobre el derecho y la mano izquierda sobre la cadera izquierda. Respira varias veces. Luego exhala, lleva la mano izquierda al piso en línea con la derecha y rota el cuerpo de lado sobre la mano izquierda y el pie izquierdo y repite del lado izquierdo.

La Postura Clásica

Una vez que te familiarices con la postura y tengas suficiente flexibilidad en la acción de medio Padmasana de la pierna, trata de entrar a la postura directamente desde Vasistasana I, sin bajar las caderas al piso. Simplemente dobla la pierna de arriba y colócala en la posición de medio Padmasana sobre el muslo de abajo, y luego balancea el brazo de arriba por detrás de tu espalda para agarrar el pie. No te apresures; esto puede llevar un tiempo en lograrse.

Texto: Paul King
Modelo: Chantal Gómez Jauffred
Ambos profesores y codirectores de Practica Yoga en Guadalajara